
Eterno Ducó
Tomás Adolfo Ducó nació el 20 de septiembre de 1901 y su llegada a Huracán se produjo en 1916, dos años después de la muerte de su padre, cuando actuó en la quinta división que obtuvo la primera copa oficial del club.
Su carrera militar lo llevó a Teniente Coronel pero nunca se alejó del Globito. En 1938, llegó a la presidencia con la fórmula Ducó-Gabriel y en 1939 renovó con Ducó-Codegoni. En 1941 y 1943 asumió en compañía de los hermanos Carmelo y Jacinto Armando. Su primera etapa fue fructífera, gestionó las construcciones de la sede y del estadio, multiplicó la masa societaria y consiguió el triple voto en el fútbol para Huracán.
Superó en iniciativa a otros grandes presidentes como Lorenzo Colonnello (1915-1919), que fue clave para el crecimiento del Globito; y como Aldo Cantoni (1920-1934), que lo sucedió en tiempos de buenaventura.
Una mala jugada política nacional hizo que Ducó vaya preso. Fueron tiempos de incertidumbre, pues Carlos Cattáneo quedó al mando y se iniciaron internas que provocaron incidentes tan graves, que el club fue intervenido. Ducó ganó las elecciones, que fueron anuladas. Pedro Torres encabezó la lista ganadora y en 1949 convocó los comicios ganados por el binomio Ducó-Pousadela, que repetiría el triunfo en el período de 1952 a 1954.
Permaneció en la regencia hasta 1955, aunque también fue vicepresidente de AFA, interventor de Lotería, presidente de la Costera Criolla y de la Liga de Básquetbol. Falleció el 31 de enero de 1964, en medio de debates sobre su expulsión como socio, situación que se repararía con el agregado de su nombre al estadio huracanense desde 1967.

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