“Yin Tao, un estilo de vida”

Juan Manuel Domínguez comenzó a practicar Yin Tao a los doce años. Hoy, es el encargado de enseñar esta disciplina en la sede social. En esta oportunidad nos cuenta su relación con el arte marcial, sus alumnos y Huracán.

¿Cuánto hace que se practica en Huracán?

Se practica desde hace seis años. La actividad va creciendo y los alumnos se van formando. La idea es colaborar con el club, sumar una actividad y que la gente se sienta cómoda.

¿Desde qué edad los chicos hacen este deporte en el club?

Hay chicos de ocho años en adelante aunque hay un caso especial, Juancito, que arrancó a los cuatro, también gente más grande. No hay requisitos para hacer Yin Tao, lo puede practicar cualquier persona, sólo hay que estar preparado.

¿Cuántas personas participan actualmente en YinTao?

Lo practican actualmente cincuenta personas. De a poco se va sumando más gente. Yin Tao no es un arte marcial fácil, para practicarlo hay que estar preparado desde lo físico y lo mental.

¿Qué días se practica?

Lunes, miércoles y viernes de 19.30 a 20.30 hs., con posibilidad de abrir otros horarios.

¿Por qué tomaron la decisión de compartir el lugar con la gente de Judo?

Cuando empecé en el arte marcial, guiado por mi maestro, recibí la enseñanza de ser solidario con el colega. A Ariel, el profesor de Judo lo conozco desde hace muchos años. Al practicarlo en el primer piso de la sede social y ver que sumamos una nueva actividad para el club, que eso es importante, tuvimos la idea de hacer una rifa entre las dos actividades para poder comprar el piso y de esa forma hacer que ellos puedan practicar en nuestro recinto. Brindamos nuestro lugar para ayudar a un colega y para que también le vaya bien a la actividad.

¿Por qué elegiste Yin Tao y no otra disciplina?

El Yin Tao lo elegí por varios motivos. Primero, hice boxeo desde chico durante un tiempo pero era una actividad que no me llenaba. Yo era rebelde y me gustaba la pelea, entonces no me convencía, no era lo que estaba buscando, hasta que un día llegué a mi maestro, Walter Cardozo, el director de la escuela y desde los doce años que practico esta disciplina.
Me enseñó cómo manejarme. El arte marcial es un estilo de vida. Levantarse y lavarse los dientes, para mí es levantarme y hacer Yin Tao. Aunque no lo practique, lo tengo todo el tiempo en mi cabeza. El equipo es mi segunda piel, mi religión, por ese motivo cuando llego a casa lo doblo y lo guardo.

¿Cómo se llega a ser maestro de Yin Tao?

Se llega a través de la práctica, no hay otra forma. La práctica es lo que hace al maestro. Mi maestro hace más de cuarenta años que está en esto, lo practica desde los once años, tiene mucha experiencia, es reconocido en Argentina y él tiene la doctrina de que el arte marcial no se comercializa, es un estilo de vida.
Busca sentirse bien con uno mismo, no se transmite solo el golpe, se perfecciona a la persona, como equilibrarse, aprendiendo la técnica de combate.

Departamento de Prensa
«Huracán, el corazón de Buenos Aires»

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