“El club necesitaba que esté y tenía que estar”

Héctor Balsa dirigió tanto a la Cuarta como la Sexta en la fecha de inferiores ante Central Córdoba. Ambos equipos lograron triunfar y sumar una importante cantidad de goles. En una charla en exclusiva con la web oficial, el entrenador dejó sus sensaciones de las victorias y, además, habló del clásico de handball femenino que disputó su hija el último domingo.

 

-Estuviste al mando de Cuarta y Sexta División en la visita a Santiago del Estero con un balance más que positivo en cantidad de goles. ¿Cómo tomaste este par de triunfos en inferiores?

-Son circunstancias. Afortunadamente goleaste, pero son cosas del juego. En Sexta tuvimos la suerte de hacer todos los goles que no entraron durante el campeonato. Se destaparon un montón de chicos. Y la Cuarta, por su parte, tiene una calidad de jugadores bárbaros. El club necesitaba que esté, Néstor (Apuzzo) junto al Tano (Valente) me lo pidieron y tenía que estar. Amo a este club. ¿Cómo no lo iba a hacer?

– ¿Qué análisis hacés de la victoria de la Cuarta División?

-El primer tiempo fue bastante parejo, aunque nosotros tuvimos algunas situaciones más que ellos. Ya en la segunda etapa fuimos muy superiores en juego colectivo e individualidades. A pesar del calor, que hacía 40 grados, hicimos un segundo tiempo extraordinario. Tuvimos la suerte de llegar y concretar, eso te alivia.

-Decías que se le abrió el arco a la Sexta. ¿Es una lástima que ocurra justo en el cierre del torneo?

-Totalmente. Lo hablamos siempre con Néstor (Apuzzo) y el Tano (Valente). Ellos vieron muchos partidos. Perdimos encuentros increíbles. Nos llegaban, nos hacían un gol y estábamos 85 minutos tratando de convertir. No podíamos hacerlo y caíamos. Es una categoría que creció en lo futbolístico y en lo personal, más allá de los resultados. Veníamos con mala suerte, pero vamos a terminar bien con jugadores potenciados.

– ¿Cuáles son los principales nombres a seguir de la Sexta?

-Luján, Valentín Sánchez y Mariano Ramírez fueron creciendo muchísimo en este tiempo. Oro tuvo un altibajo, pero está terminando el torneo haciendo goles, que es su especialidad. Tenes un nivel parejo en los marcadores de punta. Varié los centrales, jugaron todos y rindieron. Terminamos en un buen fin de temporada. Ojalá el próximo año sigan creciendo.

-Volviste de Santiago del Estero y dentro de las primeras cosas que hiciste en Buenos Aires fue ir a ver a tu hija jugar el clásico de handball femenino. ¿Cómo fue esa experiencia?

-Emoción. Me quiebro al hablar ahora. Llegué a las 7 de la mañana a casa, me tomé unos mates y salimos al partido. En el camino le dije que los clásicos se ganan y que no podés dudar. Verla con la camiseta de Huracán como hincha, ex jugador y hoy trabajando en la institución es una satisfacción y orgullo doble. Fue increíble ver como pararon el equipo contra el puntero. Hoy Huracán se puso arriba con posibilidades de salir campeón a falta de dos fechas. Me emocioné mucho porque es mi sangre.

– ¿Defiende los colores como soñaste que lo haga una hija tuya?

-La verdad que si. Tremendo. Se tiró al piso de cabeza para defender una pelota. Es un deporte de mucho contacto. Ayer me mostraba los moretones que tenía. Esa es la satisfacción de dejar todo, como le pido a mis futbolistas. Verla a ella, disfrutar y crecer en este club es terrible.

 

Nicolás Roncoroni

Foto: Daniel Méndez.

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